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ΕΘΑΝΕ

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Exégesis de Mt 8,5-13: Curación del hijo del Centurión

La fe del Centurión
La fe del Centurión
  1. Crítica literaria

El texto escogido forma parte de una unidad textual que trata del Reino y del rechazo de Jesús de parte de los Judíos. Al respecto el P. Léon-Dufour, siguiendo el plan biográfico, que va del nacimiento a la resurrección de Jesús, divide el texto del evangelio de Mateo en dos grandes partes:

  • Primera parte:

La primera parte va del Cap. 3 a 13, el cual presenta al pueblo judío que se niega a creer en Jesús.

  • Segunda parte:

La segunda parte comprende los capítulos del 14 al 28. Estos presentan la pasión y la gloria de Jesús.

En cuanto a la división del texto del evangelio, Schlatter propone seguir un plan didáctico, así que coloca a la base del evangelio cinco grandes instrucciones:

  • La justicia del Reino (Cap 5-7)
  • Los heraldos del Reino (Cap 10)
  • El misterio del Reino (Cap 13)
  • Los hijos del Reino (Cap 18)
  • La crisis que marcará el paso del Reino oculto actual al Reino manifestado al final de los tiempos (Cap 24-25).

Schaltter resalta que cada instrucción finaliza con la frase “Al terminar Jesús estas palabras…”. Pues creemos que este plan es preferible al plan biográfico porque refleja muy bien el carácter pedagógico y didáctico que caracteriza Mateo; éste evangelio son colecciones de sentencias, instrucciones y no discursos desarrollados al estilo joánico. El Cristo de Mateo, enseña como los rabinos de su época a través de una sucesión de repeticiones y profundizaciones de las enseñanzas.

J. R. Busto piensa, que el evangelio de Mateo es importante desde el punto de vista literario por su capacidad para combinar las fuentes y las tradiciones. Desde un punto de vista teológico, es importante por su comprensión peculiar frente a la figura de Jesús, como maestro, por su reflexión sobre la Iglesia, por su interés en la ética y la escatología. Y por último, resalta su importancia desde un punto de vista histórico por su relación con el judaísmo y su testimonio sobre la organización de la comunidad cristiana. Es un evangelio muy judío a pesar de su polémica con los judíos.

Considerando el plan didáctico no se puede negar la intención narrativa de Mateo, de hecho el evangelista, cuenta también el destino y la vida de Jesús. Así que existe un vínculo entre las instrucciones y las narraciones en los relatos mateanos. Las narraciones de la vida de Jesús, ayudan a entender las instrucciones de Jesús como Maestro que enseña para el crecimiento de la comunidad cristiana y la vida de la Iglesia.

El género literario y el contexto vital o eclesial

El evangelio de Mt, usa un estilo y un vocabulario sencillo, la simplicidad de sus frases descubre un género dicho popular y comunitario. El evangelio es de tipo Midrash. Kilpatrick, nos dice que el evangelio de Mateo sería destinado a un uso litúrgico y a una exposición en la Iglesia.

Considerando también los paralelos y las referencias al AT que aparecen en el evangelio, podemos darnos cuenta de la gran elaboración y estudio que hizo Mateo. Este aspecto le da un carácter personal al evangelio, así que en el evangelio se encuentran un género popular, pero también un género personal.

Los destinatarios del evangelio son un conjunto de grupos de cristianos de diversas comunidades de la zona de Antioquía, se trata de una federación de comunidades muy variadas. En su evangelio, Mt quiere dar una solución a tres grandes problemas:

  • La organización de la comunidad y las relaciones comunitarias. Mateo es muy sensible a la acogida de los pequeños y el perdón de las ofensas.
  • El problema de la autoridad. Mateo presenta el modelo de relación familiar donde la comunidad está unidad por los lazos del amor.
  • El problema de la interpretación de la ley de Moisés. Mateo presenta una nueva interpretación de la ley desde la gracia.

Contextos geográfico, histórico y social

El autor del evangelio de Mt es probablemente un escriba convertido al cristianismo, esto se percibe por su dominio del AT, su estilo pedagógico, el uso correcto del griego koiné y la insistencia sobre las discusiones con el rabinato judío. En este orden de idea, el profesor Busto, piensa que el autor del evangelio dejó su firma en Mt 13,52: “Todo escriba que ha llegado a ser discípulo del reino de los cielos se parece al dueño de la casa, que saca de sus provisiones cosas nuevas y antiguas”. Así que se puede distinguir en Mt una doble intensión que gira en torno a la pregunta de saber ¿cómo vivir como discípulo en un contexto de oposición del judaísmo y en vista a la conversión de las naciones paganas?

No se sabe con precisión la fecha y el lugar de composición del evangelio de Mt. Muchos pensaron en Jerusalén, Galilea, Antioquía, Fenicia de Siria o alguna ciudad de la Palestina del norte (Cesárea de Filipo, Damasco). La crítica independiente sitúa la fecha de redacción entre 80 y 100, es decir justo después de la primera guerra judía (en Mt 22,7 el autor hace referencia a la destrucción del Templo de Jerusalén; hace también una distinción entre las sinagogas de los judíos “sus sinagogas” y la Iglesia) y antes de la primeras citas (Ignacio de Antioquía en torno al año 110). Por tanto el evangelio se fecha entre 80 y 90.

El evangelio de Mt se escribe en tiempo de gran tensión entre el cristianismo naciente y el judaísmo fariseo. Antioquía era la tercera ciudad del Imperio Romano con 150.000 habitantes. Contaba con una importante colonia judía cuyos grupos estaban en polémica. Así que la oposición entre Jesús y los judíos que aparece en el evangelio no es una oposición histórica, sino más bien una oposición entre los cristianos y los fariseos de la época posterior a Jesús. Las tensiones que acabarán con la ruptura definitiva entre el judaísmo fariseo y los cristianos (después del 80).

Muchos están de acuerdos que el Evangelio, se redactó definitivamente en Siria, sobre la base de las tradiciones galileas. J. R. Busto piensa que es más probable que sea Antioquía el lugar de composición por la importante colonia judía que vivía y hablaba griego, por el gran desarrollo que tuvo la Iglesia en Antioquía, por el papel que desempeñó Pedro y por las citas más antiguas que tenemos del Obispo Ignacio de Antioquía. Mt se dirige a cristianos y judíos que saben de las costumbres judías, pero con una mirada hacia los paganos de Antioquía.

Texto tradicional o redaccional

El relato escogido está presente únicamente en Lc 7,1 – 10 y Jn 4,46 – 53. No está presente en Mc, por tanto es un texto tradicional.

Comparación del texto con los pasajes paralelos

El texto tiene dos paralelos que son: Lc 7,1 – 10 y Jn 4,46 – 53. El tema del relato es el mismo que en Mt 15,21 – 28 que es la historia de la siro-fenicia. Algunos lo relacionan además a la historia de la hija de Jairo (Mc 5,21 – 43 y Lc 8,40 – 56).

Comparando el texto de Mateo con el relato de Juan, se observa que en Juan, el oficial no es pagano, sino más bien creyente. Mientras que Mt presenta la incredulidad de los judíos, Juan presenta la polémica contra la religiosidad gnóstica que busca algo en Jesús en el lugar de buscar al Hijo de Dios. Mt y Lc vinculan este relato al Sermón de la Montaña (Mt 5, 1; Lc 7,1) y sitúan el relato en la entrada en Cafarnaúm.

Estructura formal del pasaje

El evangelio de Mateo, empieza con una introducción sobre los orígenes de Jesús (Mt 1,1 – 4,16). Es el evangelio de la infancia donde el evangelista, presenta Jesús y Juan Bautista. Posteriormente, el evangelio se divide en dos grandes partes:

  • Primera parte: Proclamación del Reino y su rechazo. Mt 4,17 – 16,20.
  • Segunda parte: El destino de Jesús. Mt 16,21 – 28,20.

Dentro de las dos grandes partes, Mateo introduce sus cinco discursos o instrucciones, a saber:

  • Primer discurso: Sermón del monte. Mt 5,1 – 7,29
  • Segundo discurso: La Misión. Mt 9,36 – 11,1
  • Tercer discurso: Las parábolas. Mt 13,1 – 53
  • Cuarto discurso: La comunidad. Mt 18,1 – 19,1
  • Quinto discurso: El fin escatológico. Mt 24,1 – 25,46

El texto que analizaremos, se sitúa justo después del primer discurso en la primera serie de tres milagros: la curación del leproso, la curación del hijo del centurión y la curación de la suegra de Pedro.

Podemos proponer la estructura siguiente en dos partes:

  • Primera parte: Diálogo entre Jesús y el Centurión (Mt 8,5 – 9)
  • Segunda parte: Enseñanza de Jesús sobre la fe (Mt 8,10 – 13)

El movimiento interno del texto trata de presentar el rechazo de Jesús de parte de los judíos y la aceptación, de la fe en Jesús Mesías, de parte de los paganos.

Las influencias del AT recibidas por el texto

El texto está influenciado por las imágenes de la alegría de la era mesiánica y del banquete que describe el judaísmo en Is 25,6; 55,1-2; Sal 22,27. Otra imagen bíblica que se maneja aquí es la ira y el despecho de los impíos para con los judíos que podemos encontrar en Sal 35,16; 37,12; 112,10 Jb 16,9.

Las influencias del texto sobre otros posteriores o exégesis posteriores y juicios

Se dice que el texto de Mt 8,5 – 13 ha sido comentado por Juan Crisóstomo, en sus homilías, de igual forma que en el Diatesarón de Tatian y por Tertuliano en Apologías: sobre la idolatría, en Anti-Marción contra los Valentinianos. También San Agustí, lo comenta en La harmonía del Evangelio (Libro II). Una última influencia, y por cierto la más relevante, es la introducción de la confesión de fe del centurión en la liturgia eucarística de la Iglesia: “Señor no soy digno de que entres en mi casa, pero una palabra tuya bastará para sanarme”.

  1. Exégesis del texto

A continuación, realizaremos un comentario exegético del texto de Mt 8,5 – 13, que nos permitirá profundizar en el mismo.[1]

v. 5: Εἰσελθόντος δὲ αὐτοῦ εἰς Καφαρναοὺμ προσῆλθεν αὐτῷ ἑκατόνταρχος παρακαλῶν αὐτὸν

La escena se sitúa a Cafarnaúm, después del Sermón de la montaña (Mt 5,1 – 7,29) y la curación del leproso (Mt 8,1 – 4). Cafarnaúm es una ciudad situada al norte oeste de palestina, al lado del mar de Galilea. Tenía una guarnición y un importante puesto de aduana.

El centurión es un capitán encargado de 100 hombres. Herodes Antipas, como tetrarca de Galilea y Perea, tenía la costumbre de reclutar sus tropas en las regiones del Líbano porque las poblaciones locales le eran hostil.

El texto nos dice, que el centurión era un hombre pagano, pero no necesariamente romano. La palabra griega παρακαλων que significa suplicar, recuerda la súplica del enfermo a los rabinos para que rezaran por él.

v. 6: καὶ λέγων· κύριε, παῖς μου βέβληται ἐν τῇ οἰκίᾳ παραλυτικός, δεινῶς βασανιζόμενος La palabra griega παῖς significa niño para referirse a la parentesco (hijo o hija) como en Pr 29,15. Si se refiere a la edad remite a un joven adolescente, un muchacho o muchacha en edad de casarse como en Dt 22,15. Puede también significar esclavo, siervo o criado como en Gn 9,25. El uso del artículo ante el sustantivo παῖς marca el respeto que le tiene el centurión, esto explicaría su insistencia y su súplica para que Jesús curase al παῖς.

El verbo βέβληται, que está en perfecto, traduce el estado continuo de gran sufrimiento que padece el criado o el hijo del centurión. De hecho en Lucas se le presenta como estando a punto de morir (ήμελλεν τελεθτάν Lc 7,2). Hay que observar que la enfermedad en el mundo antiguo se interpretaba como la consecuencia del pecado o como el efecto de la acción del malo espíritu. En el caso del παραλυτικός que sufre gravemente, el centurión recorre a Jesús para que quite éste espíritu o ésta parálisis que quiere acabar con su criado. Sólo un poder superior puede vencer. Jesús tiene autoridad sobre los pecados, sobre los espíritus del mal.

v. 7: καὶ λέγει αὐτῷ· ἐγὼ ἐλθὼν θεραπεύσω αὐτόν

La palabra θεραπεύω puede referirse a la persona que cuida (1 Esd 1,4), o a ser servidor o sirviente, como es el caso de los hijos de Levi, que prestan servicio en Jerusalén (Tob 1,7). Puede también tener el sentido de dar atención médica, tratar o curar, implicando la sanación (Eclo 38,7). Así que Mateo presenta a un Jesús servidor, que presta atención y que cuida a los paganos. En el texto anterior de Mt 8,1 – 4, en la curación del leproso, Jesús cura a un israelita según las normas de la Torá, en cambio, en la curación del hijo del centurión (Mt 8,5 – 13) se cura a un pagano. Se da una anticipación de la misión a los gentiles, del anuncio de la buena noticia del Reino de Dios al mundo pagano. Mateo presenta a un Jesús que acepta de forma soberana de socorrer a un pagano. La Iglesia mateana siro-palestinense de los años ochenta le agradaba sin duda ésta actitud de Jesús frente a los paganos.

v. 8: καὶ ἀποκριθεὶς ὁ ἑκατόνταρχος ἔφη· κύριε, οὐκ εἰμὶ ἱκανὸς ἵνα μου ὑπὸ τὴν στέγην εἰσέλθῃς, ἀλλὰ μόνον εἰπὲ λόγῳ, καὶ ἰαθήσεται ὁ παῖς μου.

Esta respuesta del centurión refleja la relación del judaísmo con el paganismo. De hecho un judío no puede entrar en la casa de un pagano bajo pena de impureza. El centurión lo sabe y dice que no es digno o apto (οὐκ εἰμὶ ἱκανὸς) de recibir a un judío piadoso como Jesús en su casa. Por otra parte, la tradición de la Iglesia interpretó la respuesta del centurión como la confesión del pecador ante Dios. La influencia de estas palabras del centurión fue tan grande que la Iglesia las introdujo en la liturgia eucarística. En cada eucaristía confesamos que somos indignos de recibir al Señor en nuestra casa, pero que diga él una sola palabra y seremos sanados.

εἰπὲ λόγῳ, καὶ ἰαθήσεται.

Como militar, el centurión conoce el poder de la palabra que es capaz de mover las cosas, la personas, de hacer posible lo imposible. Se trata de una cuestión de autoridad: la autoridad de la palabra. En la tradición judía, está la idea del poder milagroso y creador de la “palabra”. En Génesis el mundo fue creado por la palabra de Dios. Así que coinciden aquí dos ideas relativas a la autoridad de la palabra: la autoridad militar de la palabra y el poder milagroso de la palabra.

v.9: καὶ γὰρ ἐγὼ ἄνθρωπός εἰμι ὑπὸ ἐξουσίαν, ἔχων ὑπ᾽ ἐμαυτὸν στρατιώτας, καὶ λέγω τούτῳ· πορεύθητι, καὶ πορεύεται, καὶ ἄλλῳ· ἔρχου, καὶ ἔρχεται, καὶ τῷ δούλῳ μου· ποίησον τοῦτο, καὶ ποιεῖ.

En este verso el centurión desarrolla implícitamente un argumento sobre la autoridad. No explica por qué Jesús es más que hombre, pero habla solamente a partir de su experiencia de autoridad militar. Si él, simple centurión y hombre, puede tener una autoridad y mandar con su palabra, con cuánta más razón lo puede Jesús que es más que un hombre. El centurión reconoce en Jesús un poder superior en que él confía.

v. 10: ἀκούσας δὲ ὁ Ἰησοῦς ἐθαύμασεν καὶ εἶπεν τοῖς ἀκολουθοῦσιν· ἀμὴν λέγω ὑμῖν, παρ᾽ οὐδενὶ τοσαύτην πίστιν ἐν τῷ Ἰσραὴλ εὗρον.

Jesús, queda admirado y asombrado frente a la confianza que el centurión pone en él. De hecho la expresión “tan grande fe” (τοσαύτην πίστιν) expresa que hay niveles de fe. Se compara la fe del centurión pagano a la fe de los israelitas. Vuelve a salir aquí la insistencia marteana sobre el rechazo de los judíos, acordémonos que los judíos no quisieron creer en Jesús, en cambio los paganos confían totalmente en él. Para el centurión creer es dejar hablar y actuar a Jesús sin más.

En la comunidad de Mateo, el escándalo más grande era la falta de fe en Jesucristo. Esta falta de fe de los israelitas se convertirá en el tema más importante del evangelio de Mateo.

v.11: λέγω δὲ ὑμῖν ὅτι πολλοὶ ἀπὸ ἀνατολῶν καὶ δυσμῶν ἥξουσιν καὶ ἀνακλιθήσονται μετὰ Ἀβραὰμ καὶ Ἰσαὰκ καὶ Ἰακὼβ ἐν τῇ βασιλείᾳ τῶν οὐρανῶν,

v. 12: οἱ δὲ υἱοὶ τῆς βασιλείας ἐκβληθήσονται εἰς τὸ σκότος τὸ ἐξώτερον· ἐκεῖ ἔσται ὁ κλαυθμὸς καὶ ὁ βρυγμὸς τῶν ὀδόντων.

En este relato, estos dos versículos son la sentencia de la enseñanza de Jesús: por una parte, estas palabras que proceden de Sal 107,3 y de Is 46,12, expresan la entrada de los paganos en herencia del Reino de los cielos (ὅτι πολλοὶ ἀπὸ ἀνατολῶν καὶ δυσμῶν ἥξουσιν καὶ ἀνακλιθήσονται). Esta entrada pasa por la fe en Cristo. Por otra parte se precisa el rechazo de los judíos (hijos del Reino) y las consecuencias que es la expulsión del Reino de los cielos (υἱοὶ τῆς βασιλείας ἐκβληθήσονται). Esta expresión “hijos de los cielos” remite también a los cristianos (Mt 13,42.50; 22,13; 24,51).

v. 13: καὶ εἶπεν ὁ Ἰησοῦς τῷ ἑκατοντάρχῃ· ὕπαγε, ὡς ἐπίστευσας γενηθήτω σοι. καὶ ἰάθη ὁ παῖς [αὐτοῦ] ἐν τῇ ὥρᾳ ἐκείνῃ.

El último versículo se centra en el núcleo del mensaje del texto elegido: la confesión de fe en Cristo. De hecho, la expresión “como creíste” (ὡς ἐπίστευσας) no se interpreta en sentido comparativo, más bien en sentido causal. El “ὡς” remite en este contexto a una causa, el motivo por la cual se realizó la acción. Así que se interpretaría como: “porque creíste” o “por el hecho de haber creído”.

Todo el mensaje de la Escritura gira en torno a la fe en Dios, la fe en Cristo Jesús. Es esta confesión de fe en Jesucristo que la Iglesia trata de transmitir de generación en generación.

[1] Intentamos realizar el ejercicio exegético como fruto de un análisis personal, y a su vez apoyado por informaciones sacadas del Diccionario del Griego Bíblico, de la Biblia de Jerusalén y del comentario de Pierre Bonnard (Evangelio según san Mateo).

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